Con la llegada hoy, 21 de marzo (2011), también llega el buen clima, fin de las lluvias, sol, alegría...
Sin embargo, apenas hace una semana hubo una gran nevada en el Teide (y en otras islas también), con lo cual el monte se vistió de blanco. Un buen amigo me ha enviado unas fotos estupendas, que les incluyo.
El majestuoso Teide, visto desde un avión, domina a Tenerife
Por otra parte, al haber mejorado el clima voy a continuar mis viajes por las islas. Mañana, a las 2 de la tarde, me voy en el ferry a la isla de La Gomera, de donde proviene mi familia desde hace, por lo menos, cinco generaciones. De esa isla provienen mis padres, abuelos bisabuelos (por parte materna) y quien sabe que más.
Les envío una canción muy popular en las islas: "Dicen que te vas..." (en plan de vacilón)
Antes de empezar el relato les coloco un mapa obtenido mediante Google Maps, donde puede verse con toda claridad el recorrido entre Buenavista - Masca - Santiago del Teide - Guia de Isora - Playa las Américas. He descubierto como usar google maps para insertarlo en el blog...
Después de un buen descanso el sábado 26 de enero en Garachico, me levanto este domingo 27 con mucho ánimo. Me despido de los alemanes (auf Wiedersehen!), busco un lugar donde desayunar (tortilla de papas, café con leche, pan) y nuevamente emprendo el viaje. La mañana está fresca, luminosa (el día anterior estaba nublado) y empiezo a subir la cuesta de salida de Garachico, en dirección a Buenavista, unos 9 kilómetros hacia el oeste.
La carretera está muy bien, como todas las que he atravesado hasta ahora. Hay algunas subidas fuertes pero en general todo está muy transitable.
Al fondo se divisa una montaña redondeada y detrás está Buenavista. Al llegar, un par de horas despues´, busco la estación de autobuses y me indican que el siguiente bus hasta Santiago del Teide sale a las 11:45, de manera que voy a dar una vuelta por el pueblo mientras se hace la hora. Me encuentro con un grupo de ciclistas que van a subir hacia Masca, que me dan datos sobre el lugar. La subida de Masca es dificilísima y según me cuentan los ciclistas (aquí es donde entrenaba Lance Armstrong, el norteamericano siete veces ganador del Tour de France). Como yo no estoy en esa liga, voy a subir hasta el mirador de Masca en el bus y desde ahí seguiré en la bicicleta hasta Santiago del Teide.
Buscando en la web, encuentro un vídeo de unos ciclistas alemanes donde se ve claramente la belleza del lugar (y dificultad, en bicicleta).
Continuando con el relato, llega el bus (un microbus, realmente), con una amplia maleta trasera para varias bicicletas. Y es que la carretera es muy estrecha, con curvas de 360º en algunas partes y tan dificil que s el bus tiene que retroceder para poder girar en algunas curvas.
El microbus que sube por Masca
El ascenso comienza, curvas y mas curvas, con el bus a toda velocidad, un auténtico loco la volante. Seguramente ha recorrido esta ruta cientos de veces, pero la verdad es que algunos pasajeros, yo incluido, estamos asustados. Cuendo vienen carros bajando, en dirección opuesta a la nuestra, se tienen que salir un poco de la carretera y montarse en una cuneta un tanto peligrosa. Francamente, he pensado que el loco conductor nos va a echar al abismo, poro no, nos lleva hasta el final con toda seguridad. Después de lo que me parece un siglo, llegamos al mirador de Masca, un lugar espectacular desde donde se ve, a lo lejos, la isla de la Gomera (una de esas fotos ilustra la cabecera del blog).
Después de bajar la bici, tomar algunas fotos y disfrutar del paisaje, llegan dos ciclistas, subiendo desde Santiago del Teide, a toda mecha. Nos saludamos, cambiamos impresiones y datos y les tomo una bella foto, con el Teide al fondo.
Pareja de ciclistas de Eslovenia, haciendo turismo de bicicleta en Canarias
Finalmente, nos despedimos y cada quien sigue su ruta. Yo bajo, desde el mirador de Masca, hacia Santiago del Teide, un pueblito situado en la falda del volcán, donde me paro a comer un buen almuerzo antes de continuar en dirección hacia Guia de Isora y playa Las Américas.
El camino se inicia con una gran subida, de unos 5 Km; el resto del camino es en bajada, con algunas subidas en la ruta.
A medida que bajo, con precaución (los frenos de disco son aquí muy importantes), se va divisando en el horizonte la cara sur de la isla. Después de casi 3 horas de camino, llego a la carretera principal de Playa las Américas y finalmente a la estación de autobuses, donde tomo puntualmente un bus a las 5:25.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención en Tenerife es el buen servicio de autobuses. Como en todos los paises civilizados, la empresa TITSA publica un folleto con todas las rutas disponibles así como los días y horas de los viajes. Y tal como uno esperaría, los autobuses cumplen el horario al minuto, llegan y salen tal como está indicado en el folleto. De manera que se puede programar un viaje en la seguridad de que el bus saldrá cuando debe salir. ¡Todo un milagro! Esto me recuerda el desorden de los buses en nuestra querida Venezuela. ¡Cuando llegará el día en que tengamos un folleto de rutas de buses confiable! Y, claro, buses confiables también...
Llego a Santa Cruz tal como estaba especificado, a las 6:30 (el bus va directo por la autopista del sur). Y de ahí sigo a la casa, cansado pero contento. Kilómetros recorridos en los dos días: 130.
Finalmente, les incluyo un album con algunas de los fotos que tomé en este recorrido. ¡Espero que las disfruten casi tanto como cuando yo las tomé!
Continuará... en otra isla. Según mis planes, habiendo ya recorrido buena parte de Tenerife, trataré de ir en el ferry hasta Lanzarote el lunes 14 de marzo, para explorar Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria. No se pierdan los siguientes episodios...
Nuevamente emprendo una aventura en bicicleta. Y digo aventura porque eso es lo que significan estos viajes.
Cada curva, cada subida, cada bajada es una nueva experiencia, una nueva vista, una nueva "gozada". Los paisajes van cambiando así como los olores de las plantas y árboles a medida que las carreteras suben y bajan. Y con cada nuevo pedaleo se refuerza mi empeño en conocer a fondo estas islas maravillosas, producto de millones de años de evolución, resultado de cataclismos, de erupciones gigantes que dejaron huellas, montañas y barrancos de increíble belleza. Erupciones que laceraron la isla, desde el volcán, produciendo un espectáculo de enorme belleza frente al cual nadie puede permanecer impasible, por muy insensible que sea.
Mi viaje comienza el sábado 26 de febrero (2011) en Santa Cruz, en autobús hasta Puerto de la Cruz. Allí, desde la parada del Jardín botánico, inicio la excursión subiendo (subida muy fuerte) hasta la carretera que conduce hacia Icod de los Vinos y Garachico, una carretera con bastantes cuestas, algunas muy fuertes, pero sin mayores dificultades -y con vistas hacia el mar de gran belleza.
Les incluyo un mapa del recorrido del día (en azul).
Los paisajes, tanto hacia el mar como hacia la montaña son espectaculares. Las casas, muchas de ellas con los típicos "balcones canarios", muestran el amor por la tierra, siempre rodeadas de flores y plantas.
Aproximadamente a las dos de la tarde llego a Garachico, depués de pasar por San Juan de la Rambla e Icod de los Vinos (donde hay un árbolo milenario, el Drago de Icod) y mi primera tarea es... ¡comer!Pues traigo un hambre de miedo, después de cinco horas de pedal. Encuentro un restaurant con buen pescado fresco, al ajillo y en la plancha, acompañado de una cerveza local (con café y postre, 14 euros). Después, buscar alojamiento (una pensión de alemanes, sencillo y limpio, 15 euros) y dormir una buena siesta.
En la tarde, salgo a pasear por el pueblo, tomar fotos, un vinito tinto en un mirador,... en fin, un gran descanso para el cuerpo y el espíritu. ¡Que lugar tan tranquilo y bello, este Garachico! Como dicen en Costa Rica, ¡pura vida!
Al anochecer, me paro en un bar con dos grandes televisores donde medio pueblo sigue el partido Barsa contra Alicante (3 a 1, claro), que parece ser la única distracción en esta parte del mundo, un paseo final por la orilla del mar, y a dormir, hasta mañana...
Aquí les incluyo un album de fotos del recorrido, que termina ese día en Garachico, con su característico Roque, frente al pueblo.
Monumento recordatorio de la expedición Atlantis, de Tenerife a La Guaira (Venezuela) en 1984
En mis frecuentes viajes hasta la playa de Las Teresitas, que queda a unos 15 Km de Santa Cruz, siempre me paro, aunque sea un par de minutos, frente a una obra que simboliza la expedición Atlantis, llevada a cabo en 1984 por cinco aventureros argentinos.
La obra a la que refiero es una especie de escultura conmemorativa del viaje. (Vean el siguiente vídeo)
El hecho es que sobre la obra, en vaciado de la lámina de metal que simula la vela, está escrito lo siguiente:
"Que el hombre sepa que el hombre puede"
Estas palabras me han acompañado desde el primer momento en que las leí. Y me han servido de inspiración. Cuando, por alguna razón, flaqueo en mis intentos, me las repito para mi mismo: "que el hombre sepa que el hombre puede".
Tal vez les pueda a ustedes también servir de inspiración, cuando sientan que han llegado al final de un camino sin salida. Desde luego, la gesta de los cinco argentinos es algo realmente formidable, nada que ver con mis muy modestos esfuerzos por recorrer las islas en bicicleta.
Uno de mis lugares favoritos, que visito cada vez que voy a Las Teresitas, es el extraordinario recinto del auditorium de Tenerife, situado frente al mar y justo en la ruta de bicicletas por la que transitan a diario decenas de ciclistas,
El auditorium de Tenerife, frente al mar, simboliza una nave, diseñado por el gran arquitecto español Santiago Calatrava.
En el trayecto, además, disfruto enormemente del aire fresco, de los paisajes, del mar, de los olores a sales, del silencio de las olas... Les dejo algunas fotos que he tomado durante mis paseos.
En enero, unos días después de mi última salida a Puerto de la Cruz, empecé a tener una molestia leve en la rodilla derecha. Por tal motivo, y para evitar daños mayores, resolví descansar unos días. Y para completar, empezó el invierno en Tenerife (un invierno muy leve, de paso): lluvias esporádicas, algo de frio, mucha nubosidad... en fin, el clima cambió y me mantuve sin salir en la bicicleta por unas semanas.
Consulté a varios ciclistas y a un fisioterapeuta y todos me confirmaron que no tengo nada grave (tendinitis leve). Con masajes, descanso y estiramientos se me quitará el malestar (nunca ha llegado al nivel de dolor) y podré continuar explorando las islas.
De todos modos he estado yendo a la playa de Las Teresitas, a unos 15 Km de la casa, con buenos resultados. Además, ahora viajo con una rodillera .
Entretanto, he hecho algunos viajes en automóvil, uno de ellos hasta el Teide, justo antes de que nevara mucho, que les incluyo y espero les gusten.
En unos días ya estaré de nuevo en condiciones de seguir la aventura y pienso viajar, a fines de febrero o principios de marzo, en ferry hasta Lanzarote y Fuerteventura, donde pasaré unas dos semanas pedaleando, si no hay problemas.
Este ha sido un viaje relativamente corto, pero con un paisaje muy bello. Como otras veces, tomé el tranvía desde Santa Cruz hasta La Laguna, con lo que ahorro una gran subida que no tiene interés de paisajes, ya que es una zona muy poblada y con mucho tráfico de automoviles y autobuses -y peligroso, además.
De La Laguna tomé la vía, la carretera general, hasta Tacoronte y de ahí se sigue, por un pequeño tramo, la autopista (aquí se le llama "autovía"), hasta la salida de Matanzas, donde empalma de nuevo la carretera general.
Desde ahí, la Victoria, Santa Ursula, todos pueblitos muy limpios y con bellas casas, se sigue hasta la Cuesta de la Villa, donde hay varios miradores, siendo el principal el mirador de Humboldt. Dicen los canarios que el Barón Von Humboldt, el gran explorador alemán nacido a mediados del siglo XVIII y fallecido a mediados del XIX, que en su viaje a Sur América (Venezuela), se arrodilló y dijo no haber visto nunca un paisaje tan extraordinario como el del valle de La Orotava. No dudo que esto sea cierto, pero ¡cuantas veces más se debe haber arrodillado ante los magníficos paisajes venezolanos que recorrió, que son igualmente extraordinarios...!
En uno de los miradores conocí a unos señores, nativos de La Orotava que cuando les dije que yo soy un "Ascanio", casi se arrodillan también, pues ese apellido pertenece a una familia de ese lugar y poseedora, según la voz popular, de una gran fortuna en tierras y propiedades. Después de aclarar que yo soy "Ascanio, de los pobres, de los de La Gomera" (lo que es todo verdad), se ofrecen a servirme de guía y me conducen por algunos de los lugares más destacados de La Orotava.
Entre los lugares visitados se encuentra un hotel magnífico (de solo 4 habitaciones), llamado el Hotel Alhambra, que recuerda en su arquitectura la verdera y extraordinaria Alhambra, en Granada.
Patio interior del Hotel Alhambra, de La Orotava, Tenerife
Y por cosas de la vida, me muestra nuestro guía, un montón de cuadros inmensos de un artista ("maestro, no artista", según mi guía) llamado Otazzo, (si quieren ver su obra hagan click aquí) que yo desconocía y que, me dicen, vive en Venezuela (en Cagua) desde hace años.
Uno de los cuadros del maestro Otazzo, en el Hotel Alhambra de Tenerife.
Finalmente, bajo hasta Puerto de la Cruz, un lugar muy bonito, limpio, lleno de turistas alemanes e italianos, y con algunos surfistas en las frias aguas del Atlántico (buenas olas).
Surfistas en la playa Martianez de Puerto de la Cruz, Tenerife
Al regreso tomo la "guagua" hasta Santa Cruz (35 minutos, guagua 103).
Fin del viaje a las 4:35, contento por un bello día lleno de imágenes de los grandes paisajes vistos, la buena gente con que me he topado y un poco cansado.
Total del día: 43 Km
A continuación algunas de las fotos que tomé ese día.
Vista de San Andrés y al fondo Santa Cruz, desde el mirador de Igueste.
Mapa completo de la isla de Tenerife.
El viaje desde Santa Cruz - San Andrés - Punta de Igueste, en azul.
Después de unos días de descanso donde solo fui dos veces a Las Teresitas (25 Km ida y vuelta), para reponerme de la caída del día 28 (en el viaje del Bailadero a La Laguna), vuelvo a tomar la carretera, esta vez un viaje relativamente corto a Igueste, al norte de San Andrés.
Unas vistas muy bellas que compensan el esfuerzo de una subida relativamente corta (3 Km) y una bajada de poca inclinación.
Vista de Igueste, desde lo alto
Casita antigüa típica canaria
Al regreso, en San Andrés, una buena cerveza (Heineken) y un pedazo de tortilla de papas para reponer las fuerzas y de vuelta a casa.
Recorrido: 6 Km subienda, 6 Km bajando y 28 Km planos para un total de 40 Km. ¡Un buen día! Estoy preparándome para lo que he llamado "el asalto al Teide" ya que la subida hasta las faldas del volcán (unos 2.400 m) exige un esfuerzo mucho mayor. Por ahora, voy llevando adelante el entrenamiento con miras a estar en buena forma. El gran disfrute en estos viajes ha sido la belleza de los paisajes, la quietud de algunos lugares, el viento en la cara en las bajadas y, al llegar, el gran descanso...
Y ahora, unas fotos de la ruta que espero les agraden.